Definiremos jugabilidad es la característica que tiene los juegos para provocar una serie de sensaciones que nos llevan diversión.
Para que esto ocurra tenemos comenzaremos a crear las mecánicas, que no son más que obstáculos o problemas que nos dificultan para llegar a un objetivo claro.
Para resolver los problemas que plantean las mecánicas, el jugador debe encontrar una solución. Para ello, tendrá que descubrir las dinámicas del juego y aprender los patrones necesarios para superar cada desafío.
A lo largo del juego, el jugador irá entendiendo cuáles son los patrones más efectivos para cada mecánica y ganará destreza al asimilar sus dinámicas. Por eso, dominar estas dinámicas es la clave para alcanzar el objetivo.
Al descubrir, dominar y poner en práctica las dinámicas, incluso buscando la máxima precisión, es cuando el jugador encuentra la diversión.
Para muchos jugadores la diversión puede empezar pasando horas haciendo el build de su personaje o enfrentándose a un mismo enemigo por enésima vez para conseguir un reto personal.
En conclusión, podemos decir que la jugabilidad necesita un objetivo claro: las mecánicas plantean un problema, las dinámicas ofrecen su solución y el jugador las asimila y las pone en práctica, alcanzando así un estado de flujo que le conduce a la diversión.

Elaboración de jugabilidad
Para la elaboración de la jugabilidad usaremos a Raph Koster y su el término chunks para explicarlo.
Primero definimos los chunks como bloques de información (movimientos, reglas, estímulos,…) que el cerebro comprime para poder reconocer patrones más rápido. Cuando empezamos a jugar esos chunks se va agrupando creando patrones que nos permiten reaccionar sin pensar demasiados. Ejem. En un shooter: cubrirse + apuntar + disparar en ráfagas cortas. En un puzle: pieza en L encaja en hueco en L.
Como resumen rápido:
- Chunk = unidad mental de información comprimida.
- El cerebro los crea para aprender patrones más rápido.
- Los juegos son divertidos porque nos permiten crear y dominar nuevos chunks.
- Cuando ya no hay chunks nuevos, la diversión disminuye.
Factores clave de la jugabilidad
El principal factor y esencial son los objetivos claros. Si se tiene el objetivo claro o directamente no tenemos objetivo el estado de flujo se pierde y con ello la diversión. Las personas entran en estado de flujo con la continuad de objetivos pequeños, consecutivos y claros.
La retroalimentación o feedback, visual y sonoro, es un parte esencial para que el jugador sepa que está resolviendo correctamente el problema y entren y se mantenga en estado de flujo.
Dominar las dinámicas necesarias para resolver una mecánica supone un reto para el jugador, y aquí entra en juego el último factor: la dificultad. El nivel de control que el jugador tiene sobre las dinámicas debe ser proporcional a su habilidad para que pueda entrar,y mantenerse, en el estado de flujo. Para lograrlo, el nivel de exigencia debe aumentar de forma progresiva y paralela a su mejora.