El diseño y desarrollo de un videojuego se estructura en una sucesión de etapas claramente definidas que avanzan de forma estrictamente secuencial. Cada fase constituye un bloque de trabajo independiente que debe completarse y validarse correctamente antes de permitir el inicio de la siguiente. Este enfoque garantiza que los cimientos técnicos, creativos y funcionales queden bien asentados en cada etapa, evitando problemas posteriores y asegurando que el proyecto avance con solidez y coherencia.
Las etapas de desarrollo son:
